Necesitamos replantear nuestras expectativas sobre la Inteligencia Artificial

Categories: Artificial Intelligence | ESPAÑOL |

La historia ofrece muchos ejemplos de tecnologías que han restablecido el lugar de trabajo eliminando empleos y mecanizando industrias enteras. Sin embargo, algunos “disruptores” han generado angustia, como es el caso de la inteligencia artificial (IA).

Cuando hablamos de IA, nos referimos a la capacidad de las computadoras para actuar independientemente de la instrucción humana. A través del aprendizaje automático, la IA adapta la capacidad de reconocer patrones en los datos y así elaborar predicciones precisas. También implica la capacidad de reajuste gracias al aprendizaje de errores previos. Las implicaciones son enormes. Sin embargo, a diferencia de las tecnologías anteriores, la IA está comenzando a hacerse camino en el lugar de trabajo, y muchos ya están en un frenesí por el impacto.

Los asesores comerciales selectos han declarado que las soluciones de la IA están “fundamentalmente reinventando la manera en que las empresas funcionan, compiten y prosperan”. Mientras tanto, los críticos de la IA han evocado visiones más oscuras de Robot Overlords.

Uno de los ejemplos más conocidos de la IA es Watson, el sistema informático de IBM que saltó a la fama al ganar el concurso Jeopardy en 2011. Desde entonces, se han emitido una serie de anuncios de televisión con Watson, como una especie de rey-filósofo de la tecnología junto con los gustos mortales de Bob Dylan y Serena Williams. Sin embargo, lograr que Watson solucione problemas del mundo real ha generado resultados mixtos en el mejor de los casos. Este año, el centro oncológico del Dr. Anderson terminó su asociación con Watson Health.

Parece que Watson estaba sobrevalorada. El MIT Technology Review señaló que el actual grupo que aún duda de Watson no se refiere tanto al fracaso de la tecnología de la IA sino que expresa “una reacción a las afirmaciones excesivamente optimistas de IBM de cuán lejos estaría Watson en la actualidad”.

En términos más generales, la IA no parece ser la tecnología que restructurará el negocio a corto plazo. Según una encuesta realizada por KPMG (.pdf) en 2017, cuando se trata de tecnologías que impulsarán la innovación empresarial en los próximos tres años, la IA se sitúa en tercer lugar, después de la Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y la robótica. Sin embargo, como se señala en el informe, es probable que la convergencia de estas tecnologías tenga el impacto más perjudicial en el futuro.

Al igual que otros disruptores, la lenta inmersión de la IA en el mundo se debe a la realidad económica. Hoy en día, el costo por el despliegue de soluciones de la IA sigue siendo relativamente alto, y puede ser difícil encontrar personas con las habilidades adecuadas. Aprovechar el poder predictivo de la IA depende de la reducción de los costos y de facilitar a las empresas la implementación en situaciones reales. Así como señaló Greg Ip del Wall Street Journal en una reciente columna, “Tratar la predicción como un aporte en un proceso económico facilita mucho la elaboración del esquema de impacto de la IA”.

top AI investments since 2013
Fuente: CB Insights, Bloomberg

Sin embargo, a pesar de mostrar precaución sobre las promesas dramáticas de IA que algunos analistas están haciendo, para la industria de desarrollo de software, se aproximan cambios importantes. Promete impactar tanto en el desarrollo de software como en las pruebas. Gracias a su capacidad de filtrar rápidamente los datos y asignar probabilidades a los resultados, la IA mejorará significativamente las pruebas de software y la retroalimentación, además de ayudar a los desarrolladores a crear un mejor software utilizando la funcionalidad basada en la IA.

Además, el camino hacia la era de la IA no es un empedrado de habilidades místicas. El aprendizaje automático, y por lo tanto la IA, dependen en gran parte de la programación con Python, debido a su facilidad de uso con las bibliotecas de datos. El mayor cambio es más bien la necesidad de que los desarrolladores de software cambien su mentalidad al trabajar con la IA.

En lugar de dudar de la IA, las empresas de software en particular están bien situadas para beneficiarse de las ganancias en la eficiencia de las pruebas, y las mejoras en el desarrollo de software, que sí promete.

Contenido relacionado

Experimentando personalmente la Tienda del Futuro

Leave a comment